Políticos corruptos o la vuelta a la decadencia de la Polis.
Actualmente nuestra insensibilidad por los casos de corrupción se hace más patente entre nuestra desmotivación colectiva, a tal punto que el sentido común de las instituciones realmente se va al trastero.
Ya hace mas de dos milenios, un gran Filósofo - Platón- nos hablaba de la crisis y la corrupción de las instituciones , en particular hablaba de la Timocracia.., aludiendo a un modelo de gobierno insensatamente concebido, maniobrado por una incultura supina de sus agentes, y por la desvergonzada ética del destripamiento del erario público , que la casta de políticos acometía con cada una de sus iniciativas.
Por una parte, entre populismo y bienes inmediatos, que nos presenta la historia de Occidente, desde la Grecia Antigua hasta las florecientes Naciones Democráticas de la Unión Europea, podemos advertir un sinnúmero de esquemas corruptibles y oligárquicos que desgastan la confianza social en las instituciones, deplorando el oficio de la Política, sepultando a las clases gobernadas a ser conducidas por inescrupolosos tiranos o lo que es lo peor - conscupicentes y parasitos sociales- que lo único que buscan es destruir la moralidad de las instituciones.
Propongo un texto del sabio Platón, quien advirtió los errores cometidos por La Democracia de Atenas, que terminó siendo manejada por incompetentes y sofistas, que provocaron inclusive la muerte al Sabio Maestro Sócrates, y la posterior situación de exilio del propio Platón y Aristóteles.
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4.1 Formas de gobierno y tipos de ser humano
Al hablar de las formas de gobierno, en el libro VIII de la
República, Platón advierte primeramente que en la ciudad ideal serán reyes (βασιλεία) los que sean mejores en lo tocante a filosofía y estrategia de guerra. En este lugar no hablaremos fundamentalmente de la considerada mejor forma de gobierno y de su justificación. Esa temática se desdoblará más adelante. De lo que hablaremos primordialmente es del resto de las formas de gobierno y de su relación con el carácter de los seres humanos que las conforman. Sólo así nos será más sencillo observar de qué manera existe una correspondencia analógica. Tomaremos en consideración que dichas formas de gobierno son pensadas en general como deficientes, o bien, menos perfectas que la que se establece en la ciudad ideal, ya que el tipo de ser humano que conforma el régimen aristocrático es denominado como bueno (ὀρθός) y justo (δίκη).
1 Siendo, por ende, los demás seres humanos de las diferentes formas de gobierno más o menos adecuados al paradigma por excelencia dependiendo del grado de degeneración en el cual se encuentren.
. El primer régimen de gobierno del que habla Platón es de la timarquía o timocracia. Dicho régimen vio su nacimiento y mayor esplendor en las ciudades de Creta y Lacedemonia, por lo que son consideradas como modélicas. Posteriormente, menciona a la oligarquía, también conocida como el gobierno de unos pocos que establecen patrones de justicia en su propio beneficio. En tercer lugar, se habla de la democracia o del gobierno del pueblo, régimen de los pobres que ejercen el mando para sí en deterioro de los ricos. Y finalmente, de la tiranía, a la que se destaca como la forma más degenerada de todas. Más adelante indica que “…si las ciudades son cinco, también serían cinco los modos en que estén dispuestas las almas individuales”.
El régimen timocrático se entiende como una cierta organización que tiene como principios la ambición y el ansía de honores. La forma de gobierno se sustenta en “El respeto de los gobernantes y la aversión de la clase defensora de la ciudad hacia la agricultura, oficios manuales, negocios…Y el de no atreverse a llevar sabios a las magistraturas y hallarse en todo momento en pie de guerra (serán propensos)”.
3 Igualmente, Platón piensa que en esa forma de gobierno “Codiciadores de riquezas serán…, pues tendrán almacenes y tesoros privados en que mantengan ocultas las riquezas que hayan depositado en ellos, y también viviendas amuralladas, verdaderos nidos de particulares en que derrocharán mucho dinero gastándolo para las mujeres o para quien a ellos se les antoje…Serán también ahorradores de su dinero, como quien lo venera y no lo posee abiertamente, y amigos de gastar lo ajeno para satisfacer sus pasiones; y se proporcionarán los placeres a hurtadillas, ocultándose de la ley como los niños de sus padres, y eso por haber sido educados no con la persuasión, sino con la fuerza, y por haber desatendido a la verdadera Musa, la que va unida al discurso y a la filosofía, honrando en más alto grado a la gimnástica que a la música”.
Dentro de las propiedades del carácter del ser humano timocrático se encontrarán, a muy grandes rasgos, las siguientes:
- Obstinado.
- Duro con los esclavos y amable con los hombres libres.
- Obediente para con los gobernantes y amigo de los cargos y honras.
- Amante de la gimnasia y de la caza.
Respecto a la oligarquía, aquella es entendida como el gobierno basado en el censo, en el cual mandan los ricos, sin que el pobre tenga acceso alguno al gobierno.
Las características de tal régimen son,
grosso modo, las siguientes:
- Emplean las arcas llenas de dinero heredadas para encontrar nuevas maneras de gastar el dinero violentando las leyes.
- Amarán la riqueza en deterioro de la virtud. Serán amantes del negocio y la riqueza.
- Al rico le aman y lo llevan a los cargos, mientras que al pobre le desprecian.
El gran defecto que encuentra Platón en la ciudad oligárquica es que no estará configurada como unidad. Por el contrario, pensará que la ciudad gobernada de tal manera está escindida fundamentalmente en dos partes. Una será la ciudad de los ricos, en donde sus intereses son los que predominan sobre la otra ciudad, la de los pobres. De tal manera, en el interior de aquel macrocosmos permanecerá ingente una lucha constante entre dos fuerzas antagónicas que podrían erigirse en el mayor mal para la ciudad. De hecho, precisamente en aquella forma de gobierno es en donde cree Platón que surgen las mayores injusticias debido a que todo puede ser vendido o comprado. Ahí habrá mendicidad y delincuencia, pues la pobreza arrastrará a algunos a actuar contrariamente a la ley y a la naturaleza. La realidad ontológica que es la ciudad tiene en su seno una contradicción tal que se puede constituir con mucha probabilidad en la causa de su crisis, disolución y extinción.
El ser humano con carácter oligárquico dispone el elemento razonador de su alma con miras a la obtención del dinero, mientras que el elemento irascible determina que su admiración por sí tiene que estar orientada y clarificada por la susodicha adquisición de bienes. Será una persona ahorradora e industriosa que se limitará a satisfacer los deseos más necesarios, pero que no se permitirá ningún dispendio adicional. Será sórdido y buscador de la ganancia en toda situación.
De igual manera a como existe una disensión en la ciudad gobernada de forma oligárquica, habrá una disensión en el ser humano que rija su ser de esa manera. Sin embargo, según la forma de ver las cosas por Platón, en términos generales, “prevalecerán en general los mejores deseos contra los peores”.
El interés por la ganancia lo alejará de los otros vicios. Empero, aquel no será un ser humano que practique el “bien en sí” por el hecho de ser la recta regla, sino que así lo hará porque será un simple medio para saciar su hambre de riqueza. En donde el hombre recto pone el bien en sí, el hombre oligárquico pondrá la riqueza y el poder. Por ese motivo, la forma en la que el ser humano de carácter oligárquico se dominará a sí mismo será por el uso de la violencia y no por el uso de la razón. Gracias a la fuerza y al temor por perder su fortuna, no se inclinará a los placeres provenientes de la concupiscencia. Aquello es como dice Platón, “habrá volado muy lejos de él la genuina virtud de un alma concertada y armónica”.
Siguiendo con las alteraciones en las formas de gobierno y con el tipo de ser humano que les corresponden, el régimen de gobierno democrático nacerá cuando “Habiendo vencido los pobres, matan a algunos de sus contrarios, a otros los destierran y a los demás les hacen igualmente partícipes del gobierno y de los cargos, que, por lo regular, suelen cubrirse en este sistema mediante sorteo”.
De tal manera, la democracia nacerá en cierto sentido de la escisión que se establece en la ciudad cuando se divide entre pobres y ricos. Si el gobierno oligárquico se caracteriza por ser el régimen de los ricos y porque domina la irascibilidad, en la democracia serán los pobres quienes rijan y será la concupiscencia el elemento dominante.
Obra a consultar " La República" de Platón y , complementariamente "La Política" de Aristóteles.